En webinar sobre Cambio Climático de Fundación MERI, expertos destacan la importancia de un cambio de paradigma en la relación con la naturaleza para protegerla y conservarla

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Este cambio de paradigma puede ir desde la regulación de áreas protegidas y actividad económica, como explicó Max Bello (COP 26 Ocean Champion y parte de Mission Blue); a un cambio de modelo extractivista a uno regenerativo, conociendo el valor de los servicios ecosistémicos de diversas especies, como explicó Ralph Chami (Fondo Monetario Internacional); cambiando la base de nuestra matriz energética a una renovable y carbono neutral, en opinión de Marcelo Mena (Centro de Acción Climática PUCV); o poniendo la ciencia al servicio de las comunidades y el diseño de soluciones basadas en la naturaleza, cambiando la visión desde la educación, como explicó Ana María Molina (Fundación MERI). El webinar fue transmitido por streaming desde el canal de YouTube de Fundación MERI.

“Podemos elegir ser parte de la solución o ser parte del problema”. Con estas palabras, Francisca Cortés Solari, Presidenta Ejecutiva de Filantropía Cortés Solari y Fundación MERI, dio la bienvenida al webinar “Cambio Climático: Los desafíos de la comunidad internacional y la región latinoamericana de cara a la próxima COP 26”, que tuvo lugar el viernes 23 de octubre a las 10 horas, y se transmitió online en el canal de YouTube de Fundación MERI.

El primer expositor fue Max Bello, COP26 Ocean Champion, asesor ejecutivo de Mission Blue y Gerente América Latina de Island Conservation, explicó que hoy el aumento de temperatura que está ocurriendo en la atmósfera lo absorben los océanos en un 90%, lo que afecta la biodiversidad y, junto con otras amenazas, pone en riesgo la generación de oxígeno que realizan los océanos y, en consecuencia, probablemente la vida tal como la conocemos. Aunque Chile ha mostrado liderazgo en temas como áreas protegidas marinas y terrestres, aún tiene desafíos en el manejo y utilización de sus recursos.

Luego fue el turno de Ralph Chami, subdirector del Instituto para el Desarrollo de Capacidades del Fondo Monetario Internacional, quien presentó parte del trabajo que ha realizado con diversos economistas y científicos buscando valorizar los servicios ecosistémicos de grandes especies como elefantes y ballenas, buscando ver su aporte al ecosistema como seres vivos, bajo un modelo regenerativo y no uno extractivo como hoy. Estas grandes especies tienen un importante rol en la captura de dióxido de carbono -un elefante capta lo equivalente a 2.500 árboles por ejemplo- y además su presencia en sus respectivos hábitats multiplica sus beneficios, porque aumenta su biodiversidad, y así también la producción de oxígeno y la mitigación del cambio climático. De esta forma, es importante traducir el idioma de la ciencia al mundo de la economía y finanzas, para que así los legisladores puedan ver costo-beneficio de políticas públicas que permitan un cambio de paradigma de economía extractiva a regenerativa.

A continuación, Marcelo Mena, ex ministro de Medio Ambiente, director del Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y miembro del directorio de Fundación MERI; recorrió en una completa presentación múltiples temáticas relacionadas con políticas públicas y cambio climático, con foco en la matriz energética y el proceso de descarbonización y sus beneficios. Según Mena, diversos estudios implican que invertir en mitigación del cambio climático beneficia a la economía, al mejorar la resiliencia del ecosistema. La meta de conservar el 30% del planeta, permitiría mejorar la actividad económica y no frenarla, bajo el mismo enfoque regenerativo versus extractivo que mencionó Chami: hay 5 veces más beneficio que costos. Sin embargo, hoy Chile es el país más extractivista de la OCDE en la misma proporción: por cada dólar que se genera, se extrae 5 veces más material. “Hasta hoy hemos estado frente a un falso dilema, según el cual primero hay que crecer y luego preocuparse de los problemas ambientales, y esa creencia está llegando a su fin”, señaló.

Por último, Ana María Molina, directora ejecutiva de Fundación MERI, explicó que el cambio climático requiere soluciones multidimensionales, desde lo ambiental, social, económico y cultural, donde la ciencia debe estar al centro y ser la herramienta que entregue las certezas necesarias para la toma de decisiones. Asimismo, con la ciencia como punto de partida, la mitigación del cambio climático puede abordar desde la educación, con programas fuera del aula que creen conciencia desde temprana edad de esta visión ecosistémica donde el humano es parte del ambiente y no está sobre él; hasta el diseño de soluciones basadas en la naturaleza, como es el caso de Blue Boat Initiative, proyecto público privado que busca proteger a los océanos a través de la protección de las ballenas y su importante rol, a través de una red de boyas inteligentes que las proteja de las colisiones con embarcaciones y a la vez permita monitorear la salud de los océanos.

A continuación de las presentaciones, tuvo lugar un conversatorio, moderado por Patricia Morales, gerenta general de Filantropía Cortés Solari, donde se profundizó y dialogó en torno a temas como las dificultades que pone el cortoplacismo que domina en las políticas públicas, la necesidad de cambiar el modelo de actividad económica extractivista presente en el país, y la importancia de la educación y la ciencia en estos procesos, cuyo objetivo último es mitigar el cambio climático y conservar el planeta que hoy nos cobija para futuras generaciones.