{"id":65937,"date":"2020-05-25T15:40:57","date_gmt":"2020-05-25T15:40:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionmeri.cl\/?p=65937"},"modified":"2020-09-02T13:30:43","modified_gmt":"2020-09-02T16:30:43","slug":"el-mercurio-un-menor-ruido-ambiental-favorece-la-comunicacion-y-reproduccion-de-las-ballenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/el-mercurio-un-menor-ruido-ambiental-favorece-la-comunicacion-y-reproduccion-de-las-ballenas\/","title":{"rendered":"[El Mercurio] Un menor ruido ambiental favorece la comunicaci\u00f3n y reproducci\u00f3n de las ballenas"},"content":{"rendered":"<aside>\n<h5 class=\"ng-binding\">Al disminuir el desplazamiento global de barcos por la pandemia:<\/h5>\n<h4 class=\"ng-binding\">Especialistas dicen que al haber poca contaminaci\u00f3n ac\u00fastica, el estr\u00e9s de estos animales baja y aumenta la posibilidad de que encuentren una pareja.<\/h4>\n<p class=\"ng-binding\">Richard Garc\u00eda<\/p>\n<\/aside>\n<div class=\"col1\">\n<div class=\"text\">\n<div id=\"articleBody_FT3QAKTV\" class=\"ng-binding\">\n<div class=\"body_txt_article\">\n<p>Las ballenas est\u00e1n viviendo en estos momentos en un oc\u00e9ano menos ruidoso y m\u00e1s tranquilo, ya que producto de las restricciones a nivel global debido a la pandemia, ha disminuido notoriamente el tr\u00e1fico de embarcaciones. Para ellas, la buena noticia es que esto todav\u00eda puede prolongarse por varios meses.<\/p>\n<p>El escenario es una situaci\u00f3n ideal para que los cient\u00edficos conozcan aspectos del comportamiento de los cet\u00e1ceos muy dif\u00edciles de verificar en un escenario normal.<\/p>\n<p>\u201cEste es un dise\u00f1o experimental que es imposible planificar. Que se cierre todo el tr\u00e1fico mar\u00edtimo, especialmente de ocio y recreaci\u00f3n, es algo impensable y por eso es una oportunidad \u00fanica para poder ver estos temas y obtener datos duros a nivel mundial\u201d, dice la bi\u00f3loga marina estadounidense Susannah Buchan, quien es investigadora del Centro de Investigaci\u00f3n Oceanogr\u00e1fica del Pac\u00edfico Sur (Copas) de la U. de Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella forma parte de uno de los distintos grupos que en este momento cuentan con son\u00f3grafos (instrumentos que registran sonidos bajo el agua) instalados y cuyos datos podr\u00e1n reconstruir con precisi\u00f3n la contaminaci\u00f3n ac\u00fastica marina antes, durante y despu\u00e9s del coronavirus.<\/p>\n<p>\u201cLo que esperamos es una baja en ruidos ambientales\u201d, dice Buchan, cuyo equipo tiene instrumentos instalados en el golfo de Corcovado, frente a Chilo\u00e9, y en aguas de la zona norte de Chile.<\/p>\n<h2>Como en una discoteca<\/h2>\n<p>Ya hay evidencias preliminares que ratifican la disminuci\u00f3n del ruido bajo el mar. \u201cUn grupo de investigadores canadienses registr\u00f3 que en las aguas de su pa\u00eds hay un 25% de reducci\u00f3n de la potencia del sonido justo en el rango de frecuencia que coincide con el de las embarcaciones\u201d, destaca la bi\u00f3loga marina Sonia Espa\u00f1ol, quien tambi\u00e9n est\u00e1 haciendo mediciones en el Corcovado.<\/p>\n<p>La evidencia m\u00e1s concreta de que el ruido afecta a las ballenas proviene de un estudio realizado con ballenas francas en Estados Unidos y que coincidi\u00f3 con el ataque a las Torres Gemelas. Los investigadores estaban monitoreando los niveles de cortisol (la hormona del estr\u00e9s) fuera de los puertos de Boston y Nueva York. As\u00ed vieron que durante los dos d\u00edas siguientes al atentado, en que se cerraron los puertos a todo tr\u00e1fico, los niveles de cortisol de las ballenas bajaron dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<p>Fue la primera prueba de que el ruido ambiente de las embarcaciones influye en el estr\u00e9s de los cet\u00e1ceos, dice Buchan. \u201cEste estudio mostr\u00f3 que hay niveles de cortisol muy altos asociados al tr\u00e1fico mar\u00edtimo y eso probablemente es por el ruido de la embarcaci\u00f3n y la amenaza que significa el paso de ella. Ese estr\u00e9s fisiol\u00f3gico es el mismo que tenemos los seres humanos en un ambiente de ruido extremo\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Espa\u00f1ol, quien es coordinadora del \u00e1rea de investigaci\u00f3n de cet\u00e1ceos de Fundaci\u00f3n Meri, dice que la contaminaci\u00f3n ac\u00fastica puede llevar a las ballenas a abandonar un \u00e1rea a la que estaban acostumbradas. El riesgo es que puede tratarse de una zona importante de alimentaci\u00f3n o reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el ruido puede afectar a los cet\u00e1ceos directamente. \u201cSe ha visto en delfines que si el ruido es muy potente o constante, pueden sufrir da\u00f1os en los o\u00eddos e incluso puede llevar a la muerte del animal al reventarse los t\u00edmpanos\u201d, asegura la especialista.<\/p>\n<p>Y sostiene que el estr\u00e9s tambi\u00e9n hace a los cet\u00e1ceos m\u00e1s vulnerables a las enfermedades.<\/p>\n<p>A todo esto, hay que sumarle que el sonido de las embarcaciones produce el enmascaramiento de la vocalizaci\u00f3n de las ballenas, indica Buchan.\u201dLos individuos ya no logran escucharse y es como cuando uno en una discoteca tiene que gritar para poder ser escuchado. Esto, para poblaciones en proceso de recuperaci\u00f3n, como la ballena azul, es complejo, porque estos animales tienen que comunicarse a larga distancia para buscar pareja y reproducirse\u201d.<\/p>\n<p>De esta forma, la disminuci\u00f3n de embarcaciones ruidosas en el mar aumentar\u00e1 la posibilidad de que las ballenas se encuentren. \u201cLes han quitado la m\u00fasica de fondo que ten\u00edan a m\u00e1xima potencia, por lo que en este momento se deben encontrar en un estado de tranquilidad mucho mayor al habitual. Ahora habr\u00e1 que ver cu\u00e1nto dura este estado y c\u00f3mo se ve en ciertas poblaciones en espec\u00edfico, porque hay algunas en alto peligro de extinci\u00f3n. Si estos seis a ocho meses que dura el confinamiento a nivel mundial justo coinciden con que el animal est\u00e1 en per\u00edodo de reproducci\u00f3n, probablemente podr\u00edamos hablar de \u00e9xito reproductivo, porque le estamos dando m\u00e1s seguridad a nivel biol\u00f3gico\u201d, destaca la bi\u00f3loga de la Fundaci\u00f3n Meri.<\/p>\n<p>Adicionalmente, la disminuci\u00f3n del tr\u00e1fico de barcos deber\u00eda reducir la estad\u00edstica de colisiones con cet\u00e1ceos, al menos este a\u00f1o. Estas pueden ser fatales o el animal puede quedar tan gravemente herido que a la larga muere o pierde su capacidad reproductiva. \u201cComo no hay claridad estad\u00edstica respecto de las colisiones, es dif\u00edcil tener un antes y despu\u00e9s, pero obviamente el riesgo ser\u00e1 menor\u201d, dice Espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/digital.elmercurio.com\/2020\/05\/25\/A\/IU3Q3F5J#zoom=page-width\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Mercurio<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al disminuir el desplazamiento global de barcos por la pandemia: Especialistas dicen que al haber poca contaminaci\u00f3n ac\u00fastica, el estr\u00e9s&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":66151,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[145,2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65937","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-meri-en-prensa","8":"category-meri"},"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"en","enabled_languages":["es","en"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"en":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"menu_order":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65937"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65937\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66151"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionmeri.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}